10 impresiones sobre Japón

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Además de sacarse los zapatos para entrar a varias partes y comer con “palitos”, la sociedad japonesa tiene varias costumbres que son bien diferentes a la nuestra. Estuvimos de vacaciones por casi un mes visitando varias ciudades importantes de Honshu, la isla principal de Japón. Este viaje me produjo una serie de reflexiones, más de alguna contrasta entre sí. Aquí dejo un listado de 10 impresiones y curiosidades que rescato de dicha experiencia.

1.- Silenciosos, ordenados, respetuosos, limpios.

Había escuchado sobre lo formal que eran los japoneses, pero la verdad es que no lo había dimensionado hasta que estuve caminando por las ciudades niponas. Es realmente impresionante observar cómo se saludan, se ofrecen el asiento en el metro, se piden disculpas y dan gracias, arigato (gracias) junto con sumimasen (disculpe) deben ser las dos palabras más escuchadas en Japón. Es una sociedad extremadamente ordenada y respetuosa, todo está bien señalado, la gente es muy servicial, todo está limpio. Algunos pueden pensar que es mucho, que quizá parecen robots más que humanos, pero a mí me encantó. Es muy bonito ver lo bien que tratan, por ejemplo, a los adultos mayores. Además hay que añadirle a esto lo silenciosos que son, y debe ser por el ámbito de respeto a los demás, la gente habla entre susurros. En el metro ponen el teléfono móvil en silencio y si deben hacer o contestar una llamada se bajan del tren para no molestar. Nos acostumbramos tanto a la tranquilidad de esta sociedad silenciosa que, al llegar de vuelta a nuestro país, nos produjo un shock el ruido del tráfico y la gente conversando y riendo a carcajadas.

2.- Maquinas expendedoras.

Japón está lleno de estas maquinas, las cuales ofrecen un sinfín de artículos. No hay que caminar mucho para toparse con una. Si quieres tomarte un café mientras estás paseando por el parque, es cosa de girar en 360 grados sobre tu eje para encontrar todo tipo de variedades, si te gusta con vainilla, chocolate, expresso, kriptonita o simplemente con leche, lo encontrarás sin desplazarte mucho. También me gustó la ubicación estratégica de éstas, la cuales, en mi opinión, nunca desentonaban un lugar. Muy frecuentemente podrías encontrar una al lado de un baño público o en un paradero de bus. Muy llamativo, además, es ver que en zonas de fumadores, en donde obvio había maquinas de cigarros, casi siempre éstas estaban cerradas con paredes y techo, incluso en la vía pública.

3.- El dinero se entrega en bandejitas.

Quizá sea un tanto específico, pero es que no puedo dejar de mencionarlo. Si vas a comprar algo en Japón o vas a cambiar dinero, la gente que te atiende no está acostumbrada a recibir el pago o pasarte el cambio de mano en mano. Para ello existen unas bandejas en donde colocar los billetes y monedas. Además, siguiendo la formalidad y protocolo, dicha bandeja se entrega y recibe con ambas manos. Por si fuera poco, si recibes algo de “cambio” de vuelta, éste te lo ordenarán de mayor a menor en la bandejita, lo cual a mí me resultó un detalle muy llamativo, útil y hasta bello.

 4.- Cuidado de los jardines.

Ya hablé sobre lo ordenados, limpios y respetuosos que me parecieron en general los japoneses. Sin embargo quiero hacer referencia especial a los jardines. Ya había escuchado también sobre lo minucioso que podía llegar a ser el cuidado, por ejemplo, de un Bonsai (árbol en miniatura). Pero es que me pareció que, para los japoneses, con lo que respecta al cuidado de la naturaleza, ya sea viva o muerta, son expertos. Los jardines de piedra son espectaculares, al igual que ver como podan los árboles con andamios y una dedicación que debe ser comparada con los pintores del Renacimiento.

5.- Animé – manga y otras curiosidades.

Si bien, quizá nadie pueda negar una vez visitado el país, que los japoneses son silenciosos, tienen espacios en donde el ruido es ensordecedor. Pues, es muy probable que esos lugares estén plagados de animé, manga y juegos electrónicos. Si te gusta todo ello, te van a encantar barrios como Akihabara en Tokio. Para mí, que no soy fanático de la tecnología y poco sé de animé, me impresionó de sobremanera recorrer estos lugares. Es todo un atractivo turístico. Ahora, da la sensación que los japoneses tienen cierta fijación por la apariencia de las “jovencitas escolares”, lo cual nos pareció un tanto pedófilo. Pero todo está estrictamente regulado, hay, por ejemplo, cafés en donde te sirven meseras vestidas de colegiala, también hay oficios de captación en donde una “colegiala” te invita a pasar a una tienda de videojuegos o animé.

6.- Facilidad en el transporte y puntualidad.

Nosotros decimos que los ingleses son puntuales, pero puedo aludir empíricamente que nadie supera a los japoneses. No son puntuales, son exactos. Es extraordinario saber que tu ticket de tren dice 5:48pm y dicha hora se cumple, sólo falta que le empiecen a agregar segundos a los relojes de las estaciones para hacerlos más precisos. Al principio, por costumbre, llegábamos “con tiempo” a la estación, después nos convencimos que no era necesario malgastarlo para esperar si pasaba el tren. Pero una cosa es la puntualidad, a esto hay que agregar la facilidad para moverse en Japón y hablo tanto de los trenes, el metro, los buses como también de las veredas. Al menos en las grandes ciudades, nos fijamos que las calles están acondicionadas para ciegos con carriles con relieve con diseños porosos de distintos tamaños, los semáforos emiten un sonido característico para cruzar el cual aumenta de velocidad cuando está por detenerse. La gente, manteniendo la tónica del orden, hacen filas súper bien definidas para subir o bajar del metro. En los buses se sube por detrás y se baja por al frente pagando al final del recorrido. Pero lejos, para mí, lo más llamativo fue el orden que tiene la gente para caminar por las calles y subir y bajar escaleras. Se producen, al igual que con los autos, “pistas” para lentos, rápidos y muy rápidos al caminar.

7.- Delgados. 

Nos llamó la atención, desde el primer día, lo delgados que son los japoneses, después de unos días y mucho recorrer, nos topamos con una que otra persona con sobrepeso, pero ninguno obeso, los debe haber sin duda (están los sumos, que paradójicamente son deportistas), pero yo no vi ninguno. Y es que, hoy en día, al menos en países occidentales, es tan frecuente toparse con esta enfermedad llamada obesidad, que es realmente impresionante haber observado que, en general los japoneses deben llegar hasta la categoría de sobrepeso como mucho entre su gente. Como anécdota  yo siempre me he comprado ropa talla S small sin que ésta me quede muy apretada, pero en Japón yo era talla L large. Después de analizar este tópico, es de esperar que, en un país en donde los espacios son escasos la gente trate de no ser “enorme”. No sé si sea la clave pero nos fijamos que consumen mucho té verde, no sólo lo toman sino que también lo comen. Las porciones de comida son bien reducidas y muy variadas. Por ejemplo te puedes comprar en casi cualquier lugar una bandeja de comida preparada que viene con arroz y/o noodles, una proteína (comúnmente pescado) y variada verdura pero todo, a nuestros ojos, en pequeñas cantidades. Un asunto que, a la vez, me llamó muchísimo la atención y que está totalmente en contra con todo lo que la sociedad en donde crecí me había enseñado es que, en Japón, la gente se sienta a comer y no hace otra cosa más que eso…COMER… a lo que me refiero es que no conversan, no hacen “sobre-mesa” y para más asombro el acto en sí de comer lo desarrollan con una celeridad impresionante. Como otra anécdota, la primera vez que comí Ramén demoré como dos horas, primero que todo porque me costaba usar los palitos y la cuchara, y segundo es que por costumbre mientras comemos, hablamos. A la vez iba observando como entraba y salía gente mientras mi novia y yo seguíamos allí sentados.

8.- Mascarillas.

Un aspecto interesante es la prevención que tienen los japoneses tanto por sí mismos como por su entorno, por ello, no es de extrañar que te topes con 3 de cada 10 personas con mascarillas caminando por la calle y 6 de cada 10 usándolas en el metro. Gracias a este comportamiento, existe toda una industria que ofrece dichos artículos con variados diseños y colores. Dada las circunstancias, nos daba un poco de vergüenza incluso rascarnos la nariz, ¡imagínense sober!. Eso jamás.

9.- Baños.

Curiosamente, de todas las cosas que me podrían haber sorprendido tras visitar Japón, uno de los primeros lugares se lo lleva, sin duda, los baños, en específico los llamados inodoros, váters, retretes o en algunos lugares simplemente WC. Y es que son súper mega tecnológicos. Partiré diciendo que la temperatura de las tazas se puede regular, así también la del chorro de agua que explicaré más adelante. Muchos tienen un montón de botones y me tocó usar más de alguno con sensores, o sea ni siquiera había que tocar algo para cambiar las distintas modalidades. Después de finalizar tus necesidades, los baños japoneses traen incorporados dos chorros de agua (uno de ellos puntual para “las chicas”). Después de que el chorro te limpie, hay un botón o sensor para que te seque con viento. Al levantarte, automáticamente se “tira la cadena” y, acto seguido, se activa el lavamanos que muchos baños lo tienen encima de la taza en modalidad ahorro de agua. Es más, en algunos lados, sobre todo en los baños  públicos (que son gratuitos y muy limpios) cuando te sientas en la taza comienza a sonar música, que va desde la clásica hasta la música ambiental, estilo “pájaros silbando o caída de agua cascada”. En resumidas cuentas, los baños acá son de un nivel superior.

10.- Espacios.

Quiero mencionar que las ciudades japonesas que visitamos nos sorprendieron en cuanto a cómo están configuradas. Si tuviera que definirlas en una sola palabra diría: COMPACTAS. Los espacios son reducidos, las habitaciones pequeñas, los garajes minúsculos, así que me dio la sensación de estar en una especie de parque de diversiones de fantasía o estilo LEGO. Todo muy bien ubicado, no hay nada al azar ni tampoco en exceso.

Extra. Japón tiene fama de ser carísimo, y no está lejos de la verdad, afortunadamente existen tiendas enormes en donde todo vale 100 yen. A nosotros nos encantó, las recomendamos encarecidamente. La más famosa, curiosamente lleva por nombre Don Quixote y su emblema absurdamente es un pingüino. Me recordó al fontanero italiano come hongos salvador de princesas más famoso de la historia.

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2 thoughts on “10 impresiones sobre Japón”

    1. Gracias por el gesto! Con mi novia nos ha agradado muchísimo escribir los post de este blog. Te invitamos a seguirnos en Facebook para que estés al tanto de lo que iremos escribiendo y recopilando. Nos faltan muchas cosas que contar!

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