10 impresiones de China

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Estuvimos alojados en la capital China 8 días y durante ellos nos trasladamos principalmente en metro, un transporte público muy extenso y bien organizado. También hicimos varios tramos a pie parando, observando y escuchando lo que nos deparaba nuestro alrededor. Fue principalmente durante estos traslados, entre atracción y atracción turística, que pudimos apreciar con más atención el comportamiento y costumbres de los habitantes de esta enorme metrópoli. En resumen creo que cada dos pasos nos sorprendía algo nuevo.

Después de dicha experiencia, aquí dejo mi lista de 10 cosas o situaciones que me sorprendieron al visitar Beijing.


1.- Se “colan”, no hacen fila, no hay turnos

Da la impresión que para los chinos no existen los turnos, simplemente alguien llega a una tienda o pide hablar con el recepcionista del hotel dirigiéndose directamente sin molestarse si éste estaba ocupado con otra persona. Para nosotros esas situaciones resultaban en un principio bastante descorteses, después entendimos que ésa era la norma entre ellos.

Al inicio, por idiosincrasia, esperábamos pacientemente “nuestro turno” hasta que nos dimos cuenta que en estas latitudes eso no funciona, te podrías quedar parado eternamente y nadie repararía que te toca a ti preguntar o pedir algo. Incluso en ciertos lugares, como por ejemplo antes de subir a algún tren o en la fila para mostrar el pasaporte al llegar al aeropuerto, si no te adelantas o esperas a que te llamen los policías de aduana, el chino que está detrás se te va a “colar” sin escrúpulos.

También nos fijamos que si dejas “demasiado” espacio entre el chino que está comprando el ticket para entrar a la atracción turística y tú, otro chino se te va a meter adelante, incluso si es obvio (para ti) que eres tú el que sigue.


2.- Escupen

Beijing nos resultó una ciudad, al igual que otras de la región, extremadamente limpia. Me refiero a que la gente no bota basura, hay muchas personas barriendo el polvo a cada rato y los parques los mantienen considerablemente pero, lo que nos llamó poderosamente la atención al poco rato de caminar por sus relucientes veredas es que se hace imperativo ir mirando el suelo, ya que de cuando en cuando te puedes topar con un fluido viscoso.

En un inicio nos desagradó bastante ver la gran cantidad de gente que escupe mientras va caminando de un lugar a otro, después nos acostumbramos. Es más, a veces hay que tener cuidado al pasar por afuera de una tienda, porque quizá abran la puerta y salga alguien sin previo aviso simplemente a escupir.


3.- Seguridad

La grandes ciudades de este lado del Mundo (por ejemplo Tokio, Beijing, Seúl) se caracterizan por ser muy seguras con respecto a robos, asaltos, etcétera. Pero lo que destaca la capital China, a nuestro juicio, es en la enorme cantidad de cámaras de vigilancia que están expuestas. Quizá el número de cámaras instaladas no sea mayor en esta ciudad que en otras, pero sí es sorprendente verlas allí en frente en todos lados, hasta el callejón más pequeño y estrecho tenía dos o tres cámaras.

También hay que acostumbrarse a ser revisado por detectores de metales e infrarrojo pues te cuento que hay que pasar por ellos para entrar a cualquier estación del metro y a algunos lugares turísticos como la plaza Tiananmen.

Muy llamativo, además, es observar grupos de militares caminando ordenadamente en escuadrones y otros apostados rígidamente en parejas para vigilar moviendo de forma brusca sus cuellos de un lado a otro.


4.- Ruido de gente

A diferencia de otras ciudades que tienen otro tipo de ruidos, como por ejemplo el de tráfico de vehículos, aquí nos sorprendió el ruido que mete la gente. Si tuviese que definir en una sola palabra a los chinos diría sin pensarlo: GRITONES.

Si a eso le sumas el gran número de habitantes, lo que conlleva aglomeración de personas en ciertos horarios y lugares, los decibeles de ruido se hacen, en mi opinión, irritantes.


5.- Las Plazas

Para nosotros fue muy agradable y peculiar ver que en las plazas las personas se reúnen a hacer alguna actividad artística y/o física.

Claro sí, quiero señalar que es una práctica un tanto distinta a la que puedes observar, por ejemplo, en las playas de Rio de Janeiro o los Bosques de Palermo en Buenos Aires, en donde la gente hace ejercicio con un fin estético-recreativo.

En las plazas de China da la sensación de que la gente se junta en grupos a cultivar un hobby” el cual tiene un fin más profundo difícil de explicar en palabras.

Ahora bien, nos dimos cuenta que muchos de los que se juntan en los parques son de un grupo etario mayor. Estimo que sólo 3 de cada 10 eran jóvenes.


6.- Comida y otras rarezas

Comer en Beijing fue de lo más extravagante. Antes de conocer esta ciudad lo más extraño para nosotros había sido comer camello en Egipto, tiburón en Japón o chapulines  -saltamontes- en México. Pues bien, no sólo hay arrollados primavera y wantán para pedir en China, también se puede comer perro (nosotros lo comimos con bambú, no me gustó) y toda clase de insectos, de los que destaco los escorpiones y las arañas (los insectos los probamos en el mercado nocturno).

Otro asunto bien curioso, es que no hay que dejar propina, de hecho nos dijeron que era una práctica de lo más inusual y al parecer, ofensiva.


7.- Baños Públicos 

En muchos lugares hay baños públicos y es bien grato saber que si se presenta la necesidad, es cosa de voltear en una esquina para ver un baño público y gratuito esperándote.

Eso sí, hay que señalar que dichos recintos son meras letrinas, muchas veces un simple hoyo en el suelo y con un olor nauseabundo. También hay que tener una alta tolerancia, ya que el pudor pareciese no existir en los baños porque muchos son abiertos, o sea no hay separaciones.


8.- Regateo

Como en muchos otros lugares del Mundo en Beijing se regatea. Te dicen un precio, tú dices 1/10 de éste y después de mucha paciencia, se llega a un acuerdo.

Lo impresionante de regatear acá a diferencia de otras partes, es que en Beijing no se hablan otros idiomas más que los locales, incluso los comerciantes (salvo quizá un poco en el mall de la seda). Sólo con gestos y digitando números en una calculadora se pactan los precios, lo que resulta todo un desafío y un panorama para algunos, o puede ser muy frustante para otros.

Asimismo considero interesante saber que puedes decir los números en chino con una sola mano, ellos lo usan mucho. Por ejemplo el 6 se dice levantando el pulgar y el meñique dejando los otros 3 dedos doblados; el 7 se dice estirando el dedo índice y el pulgar, dejando los otros tres doblados; y así cada uno del 1 al 9 tiene su gesto, que combinados forman variadas cifras.


9.- No se habla inglés

En ningún otro lado del mundo me había pasado que en un hotel el recepcionista ni siquiera entendiera la palabra hello, y no sólo él sino que la ciudad entera. En su defecto los chinos más jóvenes están acostumbrados a comunicarse con los turistas a través de un traductor de teléfono móvil.

Preguntarle una dirección a alguien en la calle nos resultó de lo más fútil y peor aún si nos señalaban algo con el dedo nos mandaban a cualquier lado. Después se nos ocurrió andar con muchas “cosas” y “lugares” escritos en chino mandarín en tarjetas. También intenté aprender un poco de chino que me resultó, con esfuerzo, bastante práctico.

Una asunto que me llamó mucho la atención, pero puede que sea circunstancial, es que los pequineses dicen poco “gracias” -xie xie en mandarín-, quizá es muy formal o solemne que no lo dicen tanto, lo habré escuchado 2 ó 3 veces de un chino. No sé si era yo pero cuando recibía el artículo que acababa de comprar en una tienda, como por ejemplo una botella de agua, respondía xie-xie y los vendedores se mostraban enormemente halagados juntando la mano izquierda sobre el puño derecho a la altura del cuello a modo de respuesta.


10.- No se observan

Me pareció que el mundo adulto chino está centrado en sí mismo, en otras palabras cada quién está en lo suyo. Muchas veces se empujan al caminar y no se dicen nada, nadie se enoja, no se piden disculpas, no ha pasado nada.

No así los niños. Había veces que, a pesar de que Beijing es una ciudad muy turística, nos hallábamos caminando por calles en donde eramos los únicos distintos (yo moreno café oscuro, ella tez blanca cabello claro) y los niños nos miraban como si fuésemos extraterrestres.


Extra: Antes de ir habíamos indagado ciertos asuntos que a la vez parecen extraños porque hoy en día son parte de nuestro diario vivir, y es que si estás planificando visitar China, debes saber que no está permitido entrar a páginas web tales como: Google, Facebook y Gmail, entre otros. Si lo intentas desde cualquier navegador simplemente te va a “rebotar” la página. Nosotros estuvimos esos 8 días incomunicados con nuestros familiares y amigos.


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¡Hola! somos Fran y Paul, una pareja de profesores amantes de los viajes y la diversidad cultural. Llevamos 10 años juntos conociendo diferentes ciudades del Mundo. Si te gustó lo que hemos escrito, siéntete libre de compartirlo siempre y cuando no alteres su contenido. También te invitamos a seguirnos en todas las RRSS como @pasaportedual

4 comentarios en “10 impresiones de China”

    1. Así es, al principio me costó, ya pasado el primer día nos acostumbramos a simplemente llegar a un lugar y asomarse o pedir las cosas sin esperar turnos o hacer cola. No sé si sea bueno o malo, ellos simplemente funcionan así. De todas formas, encontré que Beijing es una ciudad maravillosa para visitar, sin duda un lugar que hay que ver, llena de atractivos turísticos y me gustaría volver algún día. Saludos Jhojar!

  1. Totalmente de acuerdo con los aspectos que destacas de China. Es un lugar muy especial, con lo bueno y lo malo que eso conlleva.
    Los escupos es para mi algo que después de casi dos años, no logro sobrellevar. Los baños ya aprendí a esquivarlos jajajaja, a los colados ya me resbalan, los gritos de la gente en la calle también, pero los escupos… NO TRANSO!
    Me llama la atención eso sí que no les hayan pedido sacarles fotos! No es que nosotros nos veamos tan guapos ni nada jajajaja, pero varias veces nos piden sacarnos fotos, y qué decir de mi hijo, VIVEN PAPARAZEANDOLO (pero bueno, él sí que es lindo jejejeje)

    1. Sì, a mi novia le pidieron varias veces fotos!!! Creo que no lo añadì porque el año pasado habìamos visitado el noroeste de India y allì SÌ QUE NOS PIDIERON muchìsimas fotos (10 impresiones de India), entonces, quizà por ello, no nos sorprendiò tanto. Sin duda es algo que tienen en comùn ambas culturas. Muchos saludos.-

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