Tallin en 2 días

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Cuando estábamos planificando nuestro viaje por el Norte de Europa, en primera instancia no teníamos contemplado pisar Estonia pero, ya con el mapa en mano, nos fijamos que Tallin nos podía servir de anclaje entre Finlandia y Rusia. De esta forma tuvimos la posibilidad de conocer la capital de un tercer país que nos maravilló, principalmente, por lo bien conservada que está su zona vieja, toda amurallada con torreones medievales que sobresalen entre medio del follaje de los árboles.

Al pasar un fin de semana completo aquí, nos dimos cuenta que es un destino turístico muy concurrido por cruceros, gran cantidad de visitantes bajan de estas tremendas embarcaciones por el día. Sin embargo quiero destacar que es fácil incluir esta ciudad en un itinerario por libre ya que la conectividad con los países limítrofes es excelente, de hecho nosotros llegamos aquí en un viaje de pocas horas en tren desde San Petersburgo y entre medio de nuestra estadía fuimos por el día a Helsinki en un ferry que va y viene cada dos horas.


Día 1: Nos hospedamos en un hostal ubicado en la calle Karu, a unos diez minutos caminando del centro. Tras dejar las maletas comenzamos nuestro recorrido atravesando el par de torres conocidas como Viru gate. Ya dentro de la zona amurallada doblamos por el pasaje de Katariina, para entonces ya nos sentíamos como si estuviésemos dentro de una novela de fantasía o de vikingos. Seguimos caminando por la calle Vene hasta llegar a la torre “gorda” de Margaret pasando previamente por la iglesia de San Olav ubicada en la calle de los gremios llamada Pikk, la cual va a parar al reloj público más antiguo de la ciudad, parte de la fachada de la iglesia del Espíritu Santo. Bordeando por fuera de las murallas pudimos transitar por la plaza de las torres con huertos comunitarios y variada flora. Entramos de nuevo a la zona vieja por la calle Voorimehe la que nos dejó en plena plaza del ayuntamiento –Raekoja plats-. En una esquina de ésta se encuentra la farmacia más antigua de Europa, aún en funcionamiento. Aquí cenamos sopa en una taberna tradicional llamada Draakon III, también vimos varios músicos callejeros vestidos de juglares y algunos puestos de comida al paso con snacks confitados.


Día 2: Desde el ayuntamiento, tomando la calle Dunkri, subiendo la colina, empezamos viendo la catedral Alexander Nevsky, de típica fachada ortodoxa, la cual contrasta con una iglesia luterana ubicada a pocos pasos conocida como El Domo. Tras ver los muros del castillo Toompea con su enorme torre llamada Hermann, nos devolvimos hacia los puntos de observación, uno de ellos es el jardín del rey danés en donde, además de ver la ciudad desde lo alto, también se pueden observar varias estatuas de monjes sin rostro. Bajando por la calle Niguliste hay una iglesia-museo, llamada San Nicolás, que alberga famosos cuadros, el más conocido es la Danza macabra. Aquí almorzamos unos exquisitos panqueques salados. Desde allí tomamos la calle Ruuti para ver la emblemática torre Kiek in de Kok y la plaza de la Libertad. Terminamos el día disfrutando los bellos parques del palacio Kadriog ubicado a unos kilómetros al Sureste del centro, en sus alrededores se hallan algunos monumentos del periodo bajo dominación soviética.

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Tallin

¡Hola! somos Fran y Paul, una pareja de profesores amantes de los viajes y la diversidad cultural. Llevamos 10 años juntos conociendo diferentes ciudades del Mundo. Si te gustó el contenido que hemos escrito siéntete libre de compartirlo. También te invitamos a seguirnos en todas las RRSS como @pasaportedual

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